Una institución dedicada a ayudar

Reflexión del Presidente de AMAP ROSARIO, Sr. Juan Carlos Ferrer

Muchas veces me preguntan qué significa #AMAPRosario en mi vida. Empecemos con un poco de historia. De 1981 a 1984, la Iglesia Bautista de Echesortu me convoca para hacerme cargo del Pastorado Interino. Sorprendido, pero siempre haciendo la voluntad de Dios, acepté. Al trabajo en la Iglesia se sumaba el trabajo en un anexo en el barrio Bella Vista, en Pascual Rosas 1948. Allí teníamos dos reuniones semanales y los sábados los jóvenes de la Iglesia hacían deporte junto a los muchachos de la zona. Me di cuenta de la pobreza que había en el barrio. Decidimos empezar a ayudar más activamente. Para ello, la Iglesia agrandó su Comisión de Ayuda Social, presidida entonces por la Sra. Elvira Trivisonno, y comenzó a llevar bolsones de alimentos y ropa. Así comenzó nuestro trabajo de amor en el barrio.

En 1984 debí apartarme de Echesortu para dedicarme a la Iglesia de Fisherton. Fue entonces que ocupó mi lugar el pastor Elías Franz Notz, quien al tiempo recibió una visita de su hermana Alicia, llegada desde Luxemburgo, quien se interesó por la inmensa tarea social que se realizaba. Para 1994, cuando mis tareas me llevaron a regresar a Echesortu, comprobé con gran agrado cómo se había multiplicado la obra. Incluso, la Iglesia Bautista se había desprendido del terreno en Bella Vista para comenzar una obra más grande junto a una organización de Luxemburgo.

No sabía que Dios tenía preparado un regalo hermoso para mi vida, a la cual siempre sentí al servicio del prójimo. Volví a reunirme con viejos amigos y amigas, entre ellos con mi querido amigo Pablo Cerso, uno de los primeros becados de AMAP ROSARIO, y con su tía Rosalía. En 2011, Pablo me invitó a ingresar como vocal suplente a la Comisión Directiva. A los meses, luego de que la Sra. Delia de Ragni, a quien mucho yo conocía, dejara su cargo como representante legal del Jardín Cariñito, se me invitó a ocupar ese lugar, lo que dio un vuelvo a mi vida.  Conformé relación con un grupo excepcional, comenzando por la directora Palmira Navarro, una de las primeras becadas de AMAP, y con excelentes maestras.

En 2013, fui invitado a ser Presidente de la institución… ¡tremenda sorpresa!   Acepté la voluntad de Dios y mi vida se transformó. Terminé de conocer AMAP – Casa de Luxemburgo por dentro, y ratifiqué el hermoso trabajo que allí se realiza, contando actualmente con seis casas destinadas ampliamente a ayudar al prójimo. Me di cuenta de que Dios me había traído al lugar que yo necesitaba para servir, acompañado por un grupo excelente de empleados y colaboradores, con cerca de 300 becados ayudados en sus estudios por padrinos y madrinas de Luxemburgo, y con un responsable al frente, el Director Ejecutivo Pablo Cerso, quien me enseñó a trabajar brindando mis años de la mejor manera más allá de mi edad, y con quien hoy me liga una hermosa amistad.

Por eso, no importa mi edad. Quiero vivir para servir junto a AMAP. Necesitamos que todos nos aboquemos a la tarea de buscar padrinos y madrinas mediante una pequeña contribución mensual, voluntarios y empresas que deseen brindar su colaboración.

Agradecemos contar con la ayuda municipal, provincial y nacional, y de varias empresas. Tu ayuda, por pequeña que creas que puede ser, nos ayuda a seguir creciendo. No nos detengamos, nuestra meta está adelante, pongamos nuestros tiempos en manos de Dios para que él nos dé la oportunidad de seguir creciendo… no para vanagloriarnos sino para actuar en favor de la comunidad.

Dedico unas palabras especiales para nuestros socios en esta tarea, hoy nucleados en la organización Tierra de Hombres Luxemburgo… Dios nos permita seguir trabajando juntos por muchos años. Mi agradecimiento también a los colaboradores de Hellëf fir Rosario, organización que nació con AMAP.

Dios nos seguirá acompañando porque sin su ayuda es imposible obtener las cosas que muchas veces nos parecieron imposibles. Para finalizar, quiero recordar unas palabras de alguien que amaba a los pobres, el Señor Jesús. Dijo: “Más bienaventurada cosa es dar que recibir”.  ¿Estamos dispuestos/as a colaborar en la tarea de incrementar nuestra hermosa legión de padrinos y colaboradores?

¡Te esperamos! Necesitamos tu ayuda.

Dios te bendiga.

 

Juan Carlos Ferrer
Presidente AMAP ROSARIO


 

A.M.A.P.
Una institución dedicada a ayudar

Reflexión del Presidente de AMAP ROSARIO, Sr. Juan Carlos Ferrer

Muchas veces me preguntan qué significa #AMAPRosario en mi vida. Empecemos con un poco de historia. De 1981 a 1984, la Iglesia Bautista de Echesortu me convoca para hacerme cargo del Pastorado Interino. Sorprendido, pero siempre haciendo la voluntad de Dios, acepté. Al trabajo en la Iglesia se sumaba el trabajo en un anexo en el barrio Bella Vista, en Pascual Rosas 1948. Allí teníamos dos reuniones semanales y los sábados los jóvenes de la Iglesia hacían deporte junto a los muchachos de la zona. Me di cuenta de la pobreza que había en el barrio. Decidimos empezar a ayudar más activamente. Para ello, la Iglesia agrandó su Comisión de Ayuda Social, presidida entonces por la Sra. Elvira Trivisonno, y comenzó a llevar bolsones de alimentos y ropa. Así comenzó nuestro trabajo de amor en el barrio.

En 1984 debí apartarme de Echesortu para dedicarme a la Iglesia de Fisherton. Fue entonces que ocupó mi lugar el pastor Elías Franz Notz, quien al tiempo recibió una visita de su hermana Alicia, llegada desde Luxemburgo, quien se interesó por la inmensa tarea social que se realizaba. Para 1994, cuando mis tareas me llevaron a regresar a Echesortu, comprobé con gran agrado cómo se había multiplicado la obra. Incluso, la Iglesia Bautista se había desprendido del terreno en Bella Vista para comenzar una obra más grande junto a una organización de Luxemburgo.

No sabía que Dios tenía preparado un regalo hermoso para mi vida, a la cual siempre sentí al servicio del prójimo. Volví a reunirme con viejos amigos y amigas, entre ellos con mi querido amigo Pablo Cerso, uno de los primeros becados de AMAP ROSARIO, y con su tía Rosalía. En 2011, Pablo me invitó a ingresar como vocal suplente a la Comisión Directiva. A los meses, luego de que la Sra. Delia de Ragni, a quien mucho yo conocía, dejara su cargo como representante legal del Jardín Cariñito, se me invitó a ocupar ese lugar, lo que dio un vuelvo a mi vida.  Conformé relación con un grupo excepcional, comenzando por la directora Palmira Navarro, una de las primeras becadas de AMAP, y con excelentes maestras.

En 2013, fui invitado a ser Presidente de la institución… ¡tremenda sorpresa!   Acepté la voluntad de Dios y mi vida se transformó. Terminé de conocer AMAP – Casa de Luxemburgo por dentro, y ratifiqué el hermoso trabajo que allí se realiza, contando actualmente con seis casas destinadas ampliamente a ayudar al prójimo. Me di cuenta de que Dios me había traído al lugar que yo necesitaba para servir, acompañado por un grupo excelente de empleados y colaboradores, con cerca de 300 becados ayudados en sus estudios por padrinos y madrinas de Luxemburgo, y con un responsable al frente, el Director Ejecutivo Pablo Cerso, quien me enseñó a trabajar brindando mis años de la mejor manera más allá de mi edad, y con quien hoy me liga una hermosa amistad.

Por eso, no importa mi edad. Quiero vivir para servir junto a AMAP. Necesitamos que todos nos aboquemos a la tarea de buscar padrinos y madrinas mediante una pequeña contribución mensual, voluntarios y empresas que deseen brindar su colaboración.

Agradecemos contar con la ayuda municipal, provincial y nacional, y de varias empresas. Tu ayuda, por pequeña que creas que puede ser, nos ayuda a seguir creciendo. No nos detengamos, nuestra meta está adelante, pongamos nuestros tiempos en manos de Dios para que él nos dé la oportunidad de seguir creciendo… no para vanagloriarnos sino para actuar en favor de la comunidad.

Dedico unas palabras especiales para nuestros socios en esta tarea, hoy nucleados en la organización Tierra de Hombres Luxemburgo… Dios nos permita seguir trabajando juntos por muchos años. Mi agradecimiento también a los colaboradores de Hellëf fir Rosario, organización que nació con AMAP.

Dios nos seguirá acompañando porque sin su ayuda es imposible obtener las cosas que muchas veces nos parecieron imposibles. Para finalizar, quiero recordar unas palabras de alguien que amaba a los pobres, el Señor Jesús. Dijo: “Más bienaventurada cosa es dar que recibir”.  ¿Estamos dispuestos/as a colaborar en la tarea de incrementar nuestra hermosa legión de padrinos y colaboradores?

¡Te esperamos! Necesitamos tu ayuda.

Dios te bendiga.

 

Juan Carlos Ferrer
Presidente AMAP ROSARIO